"Frank Suzer" sonó por megafonía, su momento llego. Miro a sus padres y a su novia pero de repente parecían estar muy tristes. Se dirigió desconcertado a la grada, tranquilo y nervioso a la vez y con la ultima imagen de sus padres. Por ser el numero uno de su promoción le tocaba leer un pequeño documento en nombre de toda la clase, algo que iba a hacer encantado. Dio la mano a los rectores y a sus profesores y se coloco frente al atril dispuesto a pronunciar su discurso. Toco el micrófono y un ligero zumbido sonó por los altavoces. Comenzó a hablar pero el zumbido se hacia mas fuerte, no sabia que pasada pero cada vez era mas estridente. Se puso nervioso y miro en busca de algún técnico pero todo paso a estar oscuro, no había nadie allí. El terror le invadió el cuerpo y perdió todo control sobre sus extremidades, ya no se podía mover. El sonido sonó mas fuerte , como si estuviera mas cerca. Hizo un esfuerzo enorme y su corazón le dio un vuelco al ver que se había quedado dormido en el coche y un tráiler de gran tonelaje se acercaba por el carril contrario haciendo lo posible por detenerse mientras le daba fuertes fogonazos y hacia sonar su potente bocina.
Nota del autor: como en la vida misma, el destino de cada cual cambia por cosas insignificantes, unos segundos pueden decidirlo todo, así que aquí te dejo dos posibles finales: El que esta en cursiva es trágico y el siguiente parrafo es un final feliz, tu decides;)
Segundos después todo acabo, la oscuridad se apodero de el y supo que nunca se graduaría. El micrófono desde el que iba a pronunciar el discurso no funcionaria
Su cuerpo se activo al cien por cien, no le quedaban mas que unos segundos para que todo acabara y sus sueños y el de resto de personas a las que quería se hicieran añicos. Se dio cuenta que como en tantas películas había visto su vida paso en un segundo. Se sintió ruin al ver como había tenido desatendida a la gente que tanto le querían, supo porque estaban tristes. Movió la llave sin pensarlo y piso a fondo el acelerador. El tráiler paso a solo unos centímetros de su coche. Había salvado su vida, no era su momento. Casi llorando por la oportunidad que se le había dado salio del coche y miro hacia el cielo agradeciendo sin saber muy bien a quien su vida. Se prometió a si mismo que se convertiría en una de las primeras personas que llegaría a Marte y que dedicaría su vida a la gente que tanto se preocupaba por el y a ayudar a quien no fuera tan afortunado. Saco su teléfono, llamo a su novia y a sus padres.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada