domingo 5 de octubre de 2008

El regalo de cumpleaños

La música sonaba con fuerza en su nuevo coche mientras avanzaba por la carretera y el xenón de los focos iba dibujando implacablemente el paisaje, tan rápido que ni siquiera tenia tiempo para deleitarse observando el efecto que estos provocaban en los laterales del vehículo. Disfrutaba del ritmo de la música con su vista clavada en las desgastadas lineas de la carretera, si, en ese momento se sentía feliz, hoy era su cumpleaños y su vida iba bien.
La carretera no figuraba en el GPS incorporado del coche, realmente no figuraba en ninguno porque ya prácticamente nadie la usaba, pero quería recordar el lugar por donde hacia ya tantos años iba junto con sus padres a visitar a sus familiares. Al principio del camino recordaba cosas pero ahora tenia la sensación de no haber estado nunca por allí. El paisaje se repetía y los kilómetros iban pasando. Una luz roja se encendió en el panel de control y al poco tiempo la música dejo de sonar y las luces del coche se apagaron. Con grandes esfuerzos consiguió mantener el control del vehículo y detenerlo. La dirección se bloqueo y quedo cruzado en medio de la carretera. Bajó del coche, hacia mucho frio. Miro hacia el cielo y quedo maravillado observando las estrellas parpadear, en ese momento recordó como su padre le explico cuando era pequeño cual era el motivo que producía este efecto. A lo lejos observo una figura que se dirigía hacia el, dejo de sentir frio y todos los sonidos a su alrededor desaparecieron. Era una mujer y se le acercaba rápidamente. Aunque su forma de andar le resultaba familiar no lograba distinguir quien era. Cuando ya estaba a pocos metros de distancia no tuvo dudas y supo que era su abuela que murió cuando el tenia solo nueve años. Ahora era joven y no tendría mas de treinta pero no tenia dudas, era ella. Se quedo paralizado sin saber que decir o hacer, en ese instante ella comenzó a hablar y le dijo: “Recuerdas como cuando eras pequeño te gustaban los campos de trigo y las estrellas..”, le agarro la mano y con una sonrisa en su cara abrió su otra mano y un pequeño objeto del tamaño de una moneda comenzó a irradiar tanta luz que iluminó todo a su alrededor, el paisaje era tan espectacular y bonito que no pudo articular palabra, no sabia donde se encontraba. Ella le miro y le dijo : “Seguramente no lo recuerdes, pero cuando tenias nueve años y salimos a pasear bajo las estrellas te hice una promesa para tu décimo cumpleaños, desgraciadamente no pude cumplirla y tuve que irme, el que iba a ser un feliz cumpleaños se convirtió en un día muy triste para ti pero aquí esta mi regalo: te dije que algún día te llevaría allí arriba, este es el momento, feliz treinta cumpleaños”

No supo cuantas horas pasaron,ni si fué un sueño, despertó en el coche que se encontraba perfectamente aparcado a un lado de la carretera y miro el reloj del salpicadero, estaba en el mismo minuto que cuando se bajo del coche. La música volvió a soñar.

Safe Creative #1001245375945Raúl

1 comentarios:

seTif dijo...

muy bueno, estremecedor y con guiños a pulp fiction !

saludos y a seguir dándole

fuerza y honor